Como todas las historias, la nuestra también tiene un principio, la diferencia se encuentra en el origen, distancia y tiempo que separa el comienzo del nuestro.
Hace ya más o menos unos treinta y tres años, un niño, al salir del colegio solía tomar un sendero de camino a su casa, éste atravesaba un pequeño bosque de chopos. Al pequeño le gustaba sentir el crepitar de las hojas bajo sus pies. En aquel bosque comenzó a liberar su mente, su imaginación creaba personajes con los quien compartir aventuras. Con sólo ocho años fue cazador de dragones, príncipe al rescate de princesas, monstruo malvado devorador de todo tipo de criaturas. Un día el niño partió hacia otra ciudad, allí se despidió de muchas cosas, pero conservó el aroma del suelo húmedo y en su recuerdo siempre permaneció la sensación de saber que nunca estuvo solo el aquel pequeño bosque.
A más de seiscientos kilómetros y veinticuatro años después, una niña únicamente siete años descubrió el universo que se esconde tras la página en blanco. Sin salir de su habitación creó reinos inmensos repletos de seres que tenían una historia que contar. La niña fue creciendo y su mente fue madurando y dando forma más real a sus historias. Los reinos se convirtieron en bloques de apartamentos, donde las princesas transformadas en jóvenes encerradas en sus hogares luchando por escapar de su rutina.
El juego del destino o la casualidad, reunió a estas dos personas doce años más tarde. Desde hacía algún tiempo él andaba buscando cómo contar las historias que en aquel pequeño bosque de chopos había creado su mente, se puso en marcha y comenzó a buscar equipo para su realización. Ella acudió a la llamada de un anuncio donde buscaban colaboración para una sesión fotográfica llamada El Bosque oscuro.
No tardaron en encontrar un paralelismo en sus vidas, tras descubrir que el relato que él quería contar era tremendamente similar a uno escrito por ella así que comenzaron a tener pequeñas reuniones de trabajo donde plantearon la posibilidad de plasmar visualmente sus historias. Los dos contaban con un amplio repertorio de cosas que deseaban contar y una imaginación deseando de ser explotada.
Cuatro meses después de conocerse personalmente decidieron crear una pequeña productora a la cual bautizaron con el nombre de Dark Times, sólo un hilo de consecuencias lógicas conducen a este nombre. Los dos y por un periodo importante en su vida han visto cómo todo lo que querían contar se mantenía encerrado en su cabeza, durante todo ese tiempo sus historias se han mantenido en la oscuridad. Para los dos ese tiempo oscuro ha marcado parte de sus vidas, de aquí en adelante Dark Times será el puente que conduce directamente a aquel pequeño bosque donde pequeños lagartos una vez fueron inmensos dragones, donde las páginas en blanco de aquel cuaderno siguen estando repletas de historias que desean ser contadas.
Así nace Dark Times VISUAL, con las ganas e ilusión de comenzar a caminar por un mismo sendero donde deseamos que nos acompañéis todos los que leáis esta pequeña historia llena de buenas intenciones.
Dark Times VISUAL